El CBD (cannabidiol) es un compuesto natural extraído de la planta de cáñamo. A diferencia del THC, también procedente del cáñamo, no tiene ningún efecto psicoactivo ni adictivo.
Este cannabinoide es objeto de numerosos estudios científicos por sus efectos en el manejo del dolor, especialmente el menstrual, pero también en otros tipos de molestias.
El CBD es reconocido por sus propiedades antiinflamatorias y antiangiogénicas (impidiendo la formación de nuevos vasos sanguíneos a partir de vasos existentes), mecanismos particularmente relevantes en el tratamiento de las dismenorreas primarias (dolores menstruales) y la endometriosis (1).
Según varios estudios, del 61% al 95,5% de las personas que usan CBD reportan un alivio significativo de los síntomas menstruales, como dolores y molestias, con pocos o ningún efecto secundario. Además, estas personas a menudo sustituyen el CBD por medicamentos analgésicos clásicos, como los antiinflamatorios no esteroideos o los opioides (2,3).
La administración de CBD por vía transdérmica a través de Los Parches permite una acción rápida, directamente sobre la zona objetiva, evitando el metabolismo hepático (la digestión). Este modo de administración garantiza una liberación continua de los activos. Por ejemplo, un parche de 16 mg de CBD liberado durante 24 horas equivale al efecto de 100 mg de CBD tomados por vía oral en varias dosis.