💡 Lo esencial en 30 segundos:
No, el deporte no fortalece automáticamente el suelo pélvico. Los estudios muestran, al contrario, que las deportistas tienen más pérdidas de orina que la población general, mientras que el yoga y el Pilates por sí solos no aportan la protección que a menudo se les atribuye. La verdadera variable: un trabajo específico del suelo pélvico, además del deporte, no en su lugar.
Corre, salta a la comba, encadena sesiones de CrossFit o de cama elástica, y a veces se le escapan unas gotas con el esfuerzo. Piensa que esto no debería pasarle a alguien tan activa como usted. Esa es precisamente la idea que hay que desmontar: un cuerpo deportista no es un cuerpo automáticamente protegido de un suelo pélvico debilitado.
Este artículo repasa lo que dicen realmente los estudios: qué deportes exigen más al suelo pélvico, por qué el yoga y el Pilates no tienen del todo el efecto que se les atribuye, y cómo adaptar su protección menstrual al tono real de su suelo pélvico, no a ideas preconcebidas.
Índice del artículo
- 1- El Diagnóstico: ser deportista de alto nivel no significa tener un suelo pélvico de hierro
- 2- La Ciencia: por qué algunos deportes ponen a prueba el suelo pélvico
- 3- El Consejo Luneale: yoga, Pilates, y el verdadero gesto que protege el suelo pélvico
- 4- Cómo elegir su protección según la tonicidad de su suelo pélvico
1- El Diagnóstico: ser deportista de alto nivel no significa tener un suelo pélvico de hierro
El suelo pélvico es una hamaca muscular que sostiene la vejiga, el útero y el recto. En cada impacto (salto, carrera, recepción), encaja un pico de presión abdominal brusco. Algunas deportistas nunca lo sienten debilitarse. Otras reconocen estas situaciones:
- Una pérdida al saltar a la comba o al recepcionar un salto en gimnasia
- Unas gotas durante un entrenamiento interválico o una serie de cuestas en carrera a pie
- Una presión incómoda al final de una serie de sentadillas o de peso muerto pesado
- Una molestia en cama elástica, sentida únicamente durante el entrenamiento
- Una sensación de "soltar" durante un partido de rugby o de baloncesto
Estas situaciones no son raras. Una revisión sistemática sobre 17 disciplinas deportivas evalúa la prevalencia de pérdidas de orina entre el 5,56 % en actividades de bajo impacto y el 80 % en cama elástica [1]. En Suecia, un estudio con 35 gimnastas de trampolín de alto nivel (de 12 a 22 años) midió que el 80 % de ellas declaraba pérdidas, únicamente durante el entrenamiento [2]. Entre las adolescentes deportistas de todas las disciplinas, una revisión sistemática sitúa la media en torno al 49 % [3].
2- La Ciencia: por qué algunos deportes ponen a prueba el suelo pélvico
El mecanismo es mecánico antes que hormonal. Cada salto, cada recepción, cada carga levantada genera un pico de presión abdominal que empuja hacia abajo, sobre una musculatura que no siempre tiene tiempo de recuperarse entre dos sesiones. Esto explica por qué las pérdidas de orina son, en general, más frecuentes entre las deportistas que en la población general [4].
| Deportes más asociados a pérdidas | Deportes asociados a menos pérdidas |
|---|---|
| Cama elástica, gimnasia, rugby Impactos repetidos, recepciones bruscas, contactos |
Natación, caminar, ciclismo Sostenida por el agua o en cadena cerrada, pocos impactos verticales |
| Carrera intensiva, CrossFit, saltar a la comba Carga acumulada elevada, recuperación a menudo insuficiente |
Yoga, Pilates, fortalecimiento moderado Control del gesto, poca carga de impacto |
👉 Resultado: la revisión de 2018 citada más arriba medía un riesgo 1,9 veces mayor en los deportes de fuerte impacto frente a los deportes de impacto moderado, y 4,6 veces mayor frente a los deportes de bajo impacto [1]. Pero un análisis más reciente, con más datos, matiza esta lectura por categoría de deporte: sería sobre todo el volumen acumulado de entrenamiento lo que predice el riesgo, más que el tipo de deporte practicado [5].
Otro dato a tener en cuenta: este campo de investigación es joven. Casi la totalidad de los estudios serios sobre el tema datan de los últimos ocho años, lo que explica en parte por qué la salud del suelo pélvico sigue estando poco integrada en los programas de entrenamiento clásicos. La tendencia avanza, con cada vez más trabajos dedicados específicamente a la salud pélvica de las deportistas.
3- El Consejo Luneale: yoga, Pilates, y el verdadero gesto que protege el suelo pélvico
El yoga y el Pilates tienen una verdadera reputación de disciplinas "buenas para el suelo pélvico", gracias al trabajo de los músculos profundos y de la respiración. La realidad es más matizada. Un ensayo aleatorizado de referencia comparó un programa de yoga pélvico con un simple programa de estiramiento y fortalecimiento general, en mujeres con pérdidas de orina: el yoga no obtuvo mejores resultados [6]. Una revisión de referencia sobre la actividad física y el suelo pélvico llega a una conclusión parecida: el Pilates y el yoga se presentan a menudo como beneficiosos para el suelo pélvico, pero ningún ensayo aleatorizado sólido lo demuestra hasta la fecha [4].
El Pilates tiene un caso particular interesante. Un estudio comparó un programa de Pilates clásico con ese mismo programa acompañado de una consigna explícita de contracción voluntaria del suelo pélvico en cada ejercicio. El segundo grupo obtuvo resultados significativamente mejores [7]. Dicho de otro modo, el suelo pélvico no se fortalece "por accidente" haciendo Pilates: se fortalece cuando se solicita de forma consciente, como cualquier otro músculo.
Ahí radica todo el interés de una protección adaptada durante el deporte. El cuerpo flexible y sin varilla de La Cup Luneale no comprime el suelo pélvico de forma continua, a diferencia de otras copas más rígidas. Se mantiene en su sitio al correr, nadar o saltar, sin añadir presión adicional sobre una musculatura ya solicitada por el entrenamiento.
Si realmente quiere fortalecer su suelo pélvico, añada una contracción voluntaria consciente (tipo Kegel) a sus sesiones, en lugar de contar únicamente con el deporte para hacerlo por usted.
4- Cómo elegir su protección según la tonicidad de su suelo pélvico
No todas las deportistas tienen el mismo suelo pélvico, y la protección menstrual más adecuada depende de su tonicidad real, no de su nivel deportivo aparente.
- Suelo pélvico estándar o ligeramente tónico: la copa Clásica (50 shores) es suficiente en la gran mayoría de los casos, incluso practicando un deporte de impacto de forma regular, sin pérdidas notables.
- Suelo pélvico ya muy tónico (pocas o ninguna pérdida a pesar de un deporte de impacto): la copa Tonic (70 shores) está pensada para este perfil: misma forma que la versión clásica, firmeza superior para una sujeción óptima.
- Suelo pélvico muy débil, pérdidas frecuentes incluso fuera del deporte: esto ya no es una cuestión de elección de protección, es una cuestión de reeducación. Le Disque puede seguir siendo una opción mientras tanto, ya que se apoya en el hueso púbico y el fórnix, no en la tonicidad del suelo pélvico.
Las pérdidas de orina frecuentes, incluso fuera del deporte, no son una fatalidad que deba "compensarse" con el accesorio adecuado. Justifican una consulta con una matrona o un·a fisioterapeuta especializado·a en reeducación perineal.
El deporte no debilita sistemáticamente el suelo pélvico, pero tampoco lo fortalece por arte de magia. Solo un trabajo específico y consciente marca la diferencia, sea cual sea el deporte practicado en paralelo.
Fuentes citadas [1] de Mattos Lourenco T, Matsuoka P, Baracat E, Haddad J. *Urinary incontinence in female athletes: a systematic review.* International Urogynecology Journal. 2018.
[2] Eliasson K, Larsson T, Mattsson E. *Prevalence of stress incontinence in nulliparous elite trampolinists.* Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports. 2002.
[3] Rebullido TR, et al. *The Prevalence of Urinary Incontinence among Adolescent Female Athletes: A Systematic Review.* Sports. 2021.
[4] Bø K, Nygaard IE. *Is Physical Activity Good or Bad for the Female Pelvic Floor? A Narrative Review.* Sports Medicine. 2020.
[5] Domínguez-Pérez N, Sevilla-Arrabal I, Navarro-Brazález B, Torres-Lacomba M, Courel-Ibáñez J. *Urinary Incontinence in Women Athletes: Umbrella Review and Meta-analysis of Sport-Related Factors.* Sports Medicine. 2026.
[6] Huang AJ, et al. *Efficacy of a Therapeutic Pelvic Yoga Program Versus a Physical Conditioning Program on Urinary Incontinence in Women: A Randomized Trial.* Annals of Internal Medicine. 2024.
[7] Torelli L, de Jarmy Di Bella ZI, Rodrigues CA, Stüpp L, Girão MJ, Sartori MG. *Effectiveness of adding voluntary pelvic floor muscle contraction to a Pilates exercise program: an assessor-masked randomized controlled trial.* International Urogynecology Journal. 2016.

Vos commentaires
Un avis ? Une question ? Laissez un commentaire.